La condición óptima del cálculo para el análisis es que esté limpio y seco. Es importante especificar el origen del cálculo tanto en el recipiente como en la solicitud correspondiente. Solo se procesarán cálculos de consistencia sólida, aunque pueden estar inmersos en una solución líquida; en tal caso, se debe enviar la muestra en su contenedor original sin realizar transferencias para evitar manipulación innecesaria o pérdida de la misma. Los cálculos que se adhieren a las paredes del contenedor sugieren la presencia de humedad, mientras que aquellos que aparentan estar sucios pueden contener sangre seca o tejido.